Hace unos meses, Vasile Andron, un jardinero y albañil rumano de 48 años, tuvo que ingresar en la Clínica Salus a raíz de un desafortunado accidente laboral. La recuperación siguió su curso y, de repente, Vasile se dio cuenta de que su convalecencia también tenía un lado positivo: ahora disponía de...